Las narcolanchas se han convertido, muy a nuestro pesar, en el paisaje marinero de nuestras costas. Los temporales sucesivos que estamos viviendo las arroja a las playas de la provincia, en especial las zonas de abrigo del Parque Natural de Cabo de Gata, Carboneras o Pulpí, ante la atónita mirada de los ciudadanos, la impotencia de la Guardia Civil y el sonrojo de los responsables, encabezados por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska. Un ministro incapaz de poner cotoa las mafias del narcotráfico, más allá de algunos “golpes” puntuales, que no dejan de ser pequeñas “picas en Flandes”, que apenas horadan el enorme íceberg en el que se ha convertido el narco en la costa andaluza.