Roquetas son Cursos de Verano
Los Cursos de Verano de la Universidad son para Roquetas lo que el mar y las playas son para la ciudad: vida. Una simbiosis perfecta, una conjunción de intereses comunes, una apuesta común de ambas administraciones, de la que las dos se benefician y retroalimentan hasta alcanzar objetivos.
Fue en los primeros años noventa cuando el entonces rector de la Universidad Complutense, almeriense de pro, Gustavo Villapalos, pensó que los seminarios estivales que celebran en El Escorial podían tener una sede en la playa. Almería aún no tenía Universidad. Eligió Roquetas y contó con el apoyo del Ayuntamiento que ya presidía Gabriel Amat, conocedor de la repercusión que tendrían en el exterior. Por aquí pasaron
primeras figuras de los distintos ámbitos políticos, culturales, deportivos y taurinos, por destacar algunos. Recuerdo, incluso, que llegó a participar el exorcista de El Vaticano. Cerrado el ciclo de la Complutense, el relevo lo tomó la Rey Juan Carlos hasta que la provincia tuvo Universidad propia.
Participé de forma activa en aquel proyecto, siendo el responsable de comunicación de aquellos seminarios que tenían su epicentro en el Hotel Playadulce. El presidente del Grupo Playa entonces, José María Rossell, también creyó en un proyecto único y que transformó y dinamizó la vida de Roquetas en el mes de julio.
El relevó lo ocupó, con éxito, la recién nacida Universidad de Almería. El apoyo municipal nunca ha faltado, e incluso, ha crecido de forma exponencial con el paso de los años. Un total de 27 ediciones avalan a Roquetas como sede. 27 años en los que alumnos, directores y ponentes han convertido a esta ciudad en referente de los seminarios. El lunes comenzaba una nueva edición, con las mismas características, con propuestas renovadas, con el entusiasmo y el trabajo de siempre, pensando en la formación de los alumnos, la proyección de la Universidad de Almería y en la consolidación de Roquetas como sede referente en el enjambre de seminarios que cada año pululan por la geografía española.
Y como el alcalde no da nunca una puntada sin hilo, aprovechó la inauguración para ofrecer al rector la disponibilidad municipal, en forma de terrenos, por ejemplo, para que la UAL pueda en un futuro disponer en Roquetas de una sede permanente en la que se ofrezcan actividades culturales, educacionales o de formación de adultos, como ya tiene.
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