Tren de borrascas
El clima en Almería siempre es todo o nada. Y si además sumamos los efectos del cambio climático, nos encontramos un año atípico, en el que las borrascas se suceden, una tras otra, para alegría de los agricultores y de los áridos campos acostumbrados a la sequía.
Ahora a los sucesivos temporales sobre el suelo patrio se les llama tren de borrascas. Incluso les ponemos nombre como se hace en América o Asia con los huracanes o los tifones. Avances lingüísticos para que la historia medioambiental los recuerde en el futuro. Nombre y apellidos para satisfacer la curiosidad de los meteorólogos y de los aficionados a la documentación, cuando se trate de acreditar lo acontecido para las sucesivas borrascas, anticiclones, ciclogénesis explosivas u olas de calor por venir. Todo registrado y guardado en la nube digital, para conocer al detalle su influencia en nuestro devenir diario, en la erosión, en los acuíferos o sus efectos en los ríos, ramblas, barrancos y playas de la geografía provincial.
De una forma o de otra, lo cierto es que el año hidrológico deja buenas sensaciones, aunque dispar en las comarcas provinciales y con escasa influencia en los pantanos, que siguen a lo suyo, con porcentajes escasos de agua acumulada, inferiores al 10%.
Lo positivo que nos deja la sucesión de aguaceros y la nieve acumulada en las sierras es la garantía de agua para el verano, los pastos que llegan para el ganado o las explosiva primavera que que ya se vislumbra para la apicultura. Lo negativo, que también existe, viene de la caída de árboles, los destrozos en mobiliario urbano de muchos pueblos y los daños en las playas de gran parte de las localidades costeras, que se aprestan a prepararse de cara a la Semana Santa que está por venir. Pequeños contratiempos, en comparación con los beneficios que este invierno, como los de antes, nos deja: frío cuando tiene que hacer, nieve en las montañas y lluvia suficiente para mejorar los maltrechos acuíferos, sobreexplotados por la mano del hombre.
Añadir comentario
Comentarios