Roquetas se mueve en autobús
La licitación por parte del Ayuntamiento de Roquetas de Mar del nuevo servicio de transporte urbano es la apuesta más clara de los gestores municipales por la movilidad interna en una ciudad que crece a un ritmo vertiginoso cada año.
La prestación, con una planteamiento inicial de cuatro líneas, completará la propuesta municipal para dotar al municipio de un servicio demandado por los vecinos y necesario para articular una red de movilidad que llega para avanzar en un concepto tantas veces usado, pero real, como es la necesidad imperiosa de seguir haciendo ciudad.
La tarea no es fácil. El término municipal es complejo -Aguadulce, El Parador, Urbanización o Cortijos de Marín- son barrios populosos que deben quedar unidos entre sí, aunque la fluidez de pasajeros entre ellos no siempre va a contentar a los usuarios.
La apuesta, como les decía, es arriesgada por varios motivos: el primero es crear la necesidad entre los vecinos, acostumbrados sólo a viajar o volver a Almería, en la mayor parte de los casos y para moverse por el pueblo el coche es el vehículo escogido, porque no hay otro; el segundo es concretar con estudios de viabilidad y usuarios donde están los nichos de potenciales usuarios y cuáles son los destinos preferentes. Un ejemplo puede ser el Centro Comercial Gran Plaza en todas las épocas del año o las playas desde Semana Santa hasta noviembre. Y en tercer lugar, y no menos importante, disponer de un servicio rápido, eficaz, que cumpla horarios y, sobre todo, que sea sostenible.
Y en ello están los gestores municipales. Poniendo sobre la mesa un pliego de condiciones exigente, por lo que no todas las empresas que opten a él serán capaces de satisfacer las necesidades de la ciudad.
Sea como fuere, el salto de calidad que se da es equivalente a cualquier otro que podamos haber asistido en los últimos decenios, como puede ser el Auditorio, el Centro Comercial o los servicios deportivos y hospitalarios.
Añadir comentario
Comentarios